¡Bienvenid@s y gracias por pasar a conocer mi trabajo!

Como arquitecto que ejerce su profesión a tiempo completo, la fotografía se ha convertido en mi refugio, lo que me mueve y me llena el alma. La fotografía me ha enseñado a observar, a leer a las personas a las que retrato, a reflejar también parte de mí en la visión que logro en cada una de mis imágenes.

Soy mamá de dos niños amorosos y alegres. Con la maternidad he aprendido a apreciar cada uno de los momentos mágicos que nos convierten en madres, observando la evolución desde el embarazo hasta los primeros pasos, juegos y sonrisas de mis niños. Esto es lo que adoro retratar.

Los recuerdos más dulces son los de mis embarazos, y quizás por eso disfruto tanto retratándolos, porque me siento identificada con la mamá que está frente a mi cámara, sintiendo un torbellino de emociones.

Busco construir una imagen que luego evoque una emoción, y para eso observo y encuentro la belleza en todas partes: en una mirada, en un gesto, en un abrazo… en la luz, en los colores, en los reflejos… en las risas y sonrisas, en las carcajadas, en las emociones que se revelan ante mi cámara.

Disfruto el caos familiar, no busco la perfección. Para mí tu sesión de fotos debe ser una experiencia que recuerdes con alegría, las fotos son sólo una consecuencia de ese momento. 

«Adoro la luz mágica del atardecer y ver a través de mi cámara cómo los últimos rayos de sol envuelven a tu familia mientras los retrato».

Un abrazo,

Vale Carbonell.